
CSKA Moscú 1 -1 SEVILLA (Octavos de Final)
La premisa era no perder. Y Sevilla no perdió. El elenco de Manolo Jiménez empató en uno ante el CSKA de Moscú en el partido correspondiente a la ida de los octavos de final de la Champions League. El gol visitante lo convirtió Álvaro Negredo, quien volvió a ser importante, y de ésta manera se sacó la mufa de los últimos partidos por la Liga, en los que había sido expulsado, ante Zaragoza y Mallorca, respectivamente.
A pesar que el encuentro tuvo como claro dominador a Sevilla, el empate conseguido en tierras rusas es muy positivo. Primero porque en el desarrollo del juego quedó demostrado que los de Andalucía fueron superiores. Y también por el gol conseguido en condición de huésped, que es indudablemente, una ventaja de cara a la vuelta.
Desde el vamos, el conjunto de Nervión controló la pelota, se hizo amo y señor de la posesión. En contrapartida, CSKA abusó muchísimo del pelotazo y de los remates de media distancia, lo que posibilitó que Sevilla recupere rápidamente el esférico. Y teniendo la pelota, mediante desbordes de Adriano y Jesús Navas, era cantado que iba a llegar el primero.
A los 25 de la etapa inicial el mismo Navas escaló (como es costumbre), por el sector derecho, y su centro por bajo encontró bien posicionado a Negredo, que marcó sin problemas la apertura en el marcador. Así finalizó el primer tiempo, 1-0.
En el complemento la cosa no cambió mucho, porque Sevilla siguió siendo el que manejó los hilos del partido. Aunque con el correr del tiempo, bajó algo la intensidad y de a poco CSKA se fue viniendo contra el arco de Palop. Allí se justifica la remontada local. Porque lo que insinuó tímidamente durante 65 minutos, a 25 del final lo llevó al empate. De la única forma que podían batir la valla Sevillista era con un tiro de lejos. Y así fue. El chileno Mark González la tomó a 35 metros del arco, y sacó un fenomenal zurdazo que se clavó en el ángulo. Golazo y tablas.
Con el gol del empate el rendimiento de Sevilla calló en un pozo. En ése momento tuvo que aparecer Andrés Palop para mantener el resultado, que finalmente sería definitivo. 1 a 1, y a esperar la revancha en el Pizjuán. ¿Positivo? Por supuesto que sí. El equipo en varios segmentos del cotejo mostró personalidad y se llevó un buen resultado de un reducto difícil. Y para los argentinos, la felicidad del regreso a las canchas del ex Lanús Lautaro Acosta, que por lesiones venía teniendo una temporada para el olvido.
A pesar que el encuentro tuvo como claro dominador a Sevilla, el empate conseguido en tierras rusas es muy positivo. Primero porque en el desarrollo del juego quedó demostrado que los de Andalucía fueron superiores. Y también por el gol conseguido en condición de huésped, que es indudablemente, una ventaja de cara a la vuelta.
Desde el vamos, el conjunto de Nervión controló la pelota, se hizo amo y señor de la posesión. En contrapartida, CSKA abusó muchísimo del pelotazo y de los remates de media distancia, lo que posibilitó que Sevilla recupere rápidamente el esférico. Y teniendo la pelota, mediante desbordes de Adriano y Jesús Navas, era cantado que iba a llegar el primero.
A los 25 de la etapa inicial el mismo Navas escaló (como es costumbre), por el sector derecho, y su centro por bajo encontró bien posicionado a Negredo, que marcó sin problemas la apertura en el marcador. Así finalizó el primer tiempo, 1-0.
En el complemento la cosa no cambió mucho, porque Sevilla siguió siendo el que manejó los hilos del partido. Aunque con el correr del tiempo, bajó algo la intensidad y de a poco CSKA se fue viniendo contra el arco de Palop. Allí se justifica la remontada local. Porque lo que insinuó tímidamente durante 65 minutos, a 25 del final lo llevó al empate. De la única forma que podían batir la valla Sevillista era con un tiro de lejos. Y así fue. El chileno Mark González la tomó a 35 metros del arco, y sacó un fenomenal zurdazo que se clavó en el ángulo. Golazo y tablas.
Con el gol del empate el rendimiento de Sevilla calló en un pozo. En ése momento tuvo que aparecer Andrés Palop para mantener el resultado, que finalmente sería definitivo. 1 a 1, y a esperar la revancha en el Pizjuán. ¿Positivo? Por supuesto que sí. El equipo en varios segmentos del cotejo mostró personalidad y se llevó un buen resultado de un reducto difícil. Y para los argentinos, la felicidad del regreso a las canchas del ex Lanús Lautaro Acosta, que por lesiones venía teniendo una temporada para el olvido.